25 DE MAYO
Un encuentro
para honrar la vida
   
 

Palabras para el acto del 25 de Mayo.

Por Alejandra Ciava.
Docente de la escuela primaria. 

Hace casi 200 años, un grupo de ciudadanos y ciudadanas dejaron de recibir órdenes y  comenzaron a tener su primer gobierno.
Dejaron de ser Personajes pasivos y comenzaron a ser protagonistas de nuestro país.
Dejaron de quejarse y comenzaron a participar.
Dejaron de caminar por un camino razado por otros y comenzaron a construir su propio rumbo.
Dejaron de ser dependientes y comenzaron a ser autónomos.
Dejaron de callar y comenzaron a exigir saber de qué se trata.
Dejaron de luchar solos y comenzaron a unirse para no ser derrotados.
Dejaron de ser un pueblo oprimido y comenzaron a ser un pueblo libre.
Pero lo que nunca dejaron de hacer fue sembrar para que hoy nosotros podamos cosechar los frutos de esa gran revolución.
Nuestro país les regaló a ellos y no sigue ofreciendo a nosotros una tierra más fértil para que las semillas de cada uno de nosotros puedan seguir fortaleciéndonos como pueblo.
Demos la mejor semilla que tengamos y, seguramente dejaremos atrás el pesimismo, el estancamiento, la ignorancia, la falta de diálogo y los desencuentros, para comenzar a construir una Argentina donde todos nuestros sueños se hagan realidad. Sólo nosotros podemos hacerlo.
 
SER ARGENTINO.
Por Analía Lázaro. Alumna de 3º del Polimodal de Economía y Gestión.
¿Qué implica ser argentino? Muchos creen que se es argentino solamente por haber nacido en Argentina, pero no es así, pertenecer a un país es mucho más que eso. Más allá de vivir en un territorio determinado hay que sentir las costumbres como propias.
En el pasado, las tradiciones eran importantes, los primeros habitantes de estas tierras siempre agradecían por lo que tenían y a pesar de que fuera bueno o malo, aceptaban lo que les había tocado.
Hoy en día muchas costumbres se perdieron ya que los habitantes de nuestra época no las han sabido respetar y han adoptado tradiciones de otros países. Esto se debe a que actualmente consideramos “mejores” otras culturas y tratamos de imitarlas.
Si le preguntamos a un niño o a un joven con qué se siente identificado seguramente enumeraría una larga lista de cosas pertenecientes a otras culturas o sociedades.
Esta realidad parece no haber cambiado desde la llegada de Colón, quien no intentó comprender las tradiciones de nuestros pueblos nativos de América, sino que todo lo que caracterizaba realmente a los hombres del continente fue visto por los europeos como una imagen deformada de sí mismos. Así fue como a lo largo de la historia atravesamos procesos de cambio y evolución, a través de los cuales fuimos perdiendo la valoración de lo propio, fuimos olvidando nuestra verdadera identidad y nuestras raíces. Junto con ellas también perdimos el sentimiento de pertenencia, ese que nos hace sentir que no es lo mismo estar en Argentina que en otro país extranjero…
En mi opinión, no deberíamos tratar de parecernos a otros países porque ninguna cultura es “mejor” o “peor” sino que todas con diferentes.
Eso es lo que nos hace únicos frente al resto del mundo y debemos estar orgullos de eso.

RFLEXIONES SOBRE EL HIMNO NACIONAL ARGENTINO
3º A  y C. del Polimodal.
Himno nacional argentino
(Letra Original)
CORO
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir:
Coronados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

Oíd mortales! El grito sagrado:
¡Libertad, libertad, libertad!
Oíd el ruido de rotas cadenas:
Ved el trono a la noble igualdad.
Se levanta la faz de la tierra
Una nueva y gloriosa Nación:
Coronada su sien de laureles
Y a su planta rendido un eón.

El ruido de las rotas cadenas es un símbolo de la libertad que los hombres de mayo forjaron para la posteridad. Cuando hablamos de la libertad nos preguntamos ¿Qué es la libertad tal como la concebían os hombres de mayo de 1810? Libertad de la metrópoli española, poder de decisión sobre el destino de las que hasta entonces habían sido las provincias del Virreinato del Río de la Plata ¿Nuestro país es libre? A pesar de que ha pasado el tiempo todavía nuestro país, como tantas naciones americanas, sigue luchando por preservar lo que le pertenece; por poder tomar decisiones que nos encaminen a una independencia económica y cultural. Durante más de cien años erradas políticas nos han llevado a que todavía dependamos de los otros.

De los nuevos campeones los rostros
Marte mismo parece animar;
La grandeza se anida en sus pechos,
A su marcha todo hacen temblar.
Se conmueven del Inca las tumbas
Y en sus huesos revive el ardor, lo que ve renovado a sus hijos de la patria el antiguo esplendor.

Esos soldados que lucharon contra los ingleses y españoles en la época colonial, fueron llamados “campeones” por el poeta. En la actualidad, también tenemos campeones: son nuestros héroes de Malvinas, quienes dieron su vida por defender una porción del territorio argentino del dominio extranjero. Ellos también, por su entrega a la causa nacional y por su valentía, hicieron temblar al enemigo, porque se negaban a resignarse, a admitir una derrota que todavía no estaba escrita. Con la bandera en la mano y la frente en alto, con hambre y con frío, lucharon hasta más no poder. Para siempre dejaron sus huellas en nuestros corazones.

Pero sierras y muros de sienten
Retumbar con horrible fragor:
Todo el país se conturba con gritos
De venganza, de guerra y furor.
En los fieros tiranos la envidia
Escupió su pestífera hiel
Su estandarte sangriento levantan
Provocando la lid más cruel

Los tiempos cambiaron y la lucha no se despliega, para los argentinos, no en el campo de batalla, sino en otros campos. Por ejemplo en el de la economía. Aunque el país no se encuentre en guerra existen en el mundo interés de tipo económico que ponen sus ojos sedientos de poder en nuestro país. Sus tierras fértiles y ricas en minerales, el agua potable, nuestros lagos, ríos y glaciares, fuente de vida presente y futura son el objetivo de los poderosos.

¿No los veis sobre Méjico y Quito
Arrojarse con saña tenaz
Y cual lloran bañados en sangre
Potosí, Cochabamba y la Paz?
¿No los veis sobre el triste Caracas
Luto llanto y muerte esparcir?
¿No los veis devorando cual fieras
Todo pueblo que logran rendir?

¿No los vemos explotar nuestras tierras desplazando a los habitantes originarios de nuestras tierras? ¿No sentimos una inmensa impotencia cuando en diversos puntos de nuestro país no podemos acceder a la costa de un lago o de un río porque se han convertido en propiedad privada? ¿No los vemos explotando nuestros recursos no renovables gracias a privatizaciones que nos despojan de las riquezas que emanan de las entrañas de la tierra?

A vosotros se atreve ¡Argentinos!
El orgullo del vil invasor,
Vuestros campos ya pisa contando
Tantas glorias hollar vencedor.
Mas los bravos que unidos juraron
Su feliz libertad sostener.
A esos tigres sedientos de sangre
Fuertes pechos sabrán oponer

El valiente argentino a las armas
Corre ardiendo con brío y valor,
El clarín de la guerra cual trueno
En los campos del Sud resonó;
Buenos Aires se pone a la Frente
De los pueblos de la ínclita Unión,
Y con brazos robustos desgarran
Al ibérico altivo León.


Hoy ya no somos una colonia de España, sin embargo debemos seguir atentos porque hay otro tipo de colonización que no sehace sentir con violencia, sino que es tan sutil que se hace casi imperceptible. No la notamos, no la sentimos, pero nos tiene cautivos. Se trata de la colonización cultural de la que, como otros países del mundo, somos objeto. Los argentinos debemos tener la mente abierta al cambio, pero ese cambio debe ser el que nosotros concientemente elijamos, no el que aceptemos pasivamente por un proceso de naturalización de lo ajeno.

San José, San Lorenzo, Suipacha,
Ambas Piedras, Salta y Tucumán,
La Colonia y las mismas murallas
Del tirano en la Banda Oriental;
Son letreros eternos que dicen:
Aquí en el brazo argentino triunfó.
Aquí el fiero opresor de la patria
Su cerviz orgullosa dobló.

La victoria al guerrero argentino
Con sus alas brillantes cubrió,
Y azorado a su vista el tirano
Con su infamia a la fuga se dio;
Sus banderas, sus armas se rinden
Por trofeos a la Libertad.
Y sobre alas de gloria alza el ueblo
Trono digno a su gran majestad.

Los argentinos luchamos, la lucha cotidiana se hace carne con nuestras vidas. Lejos estamos de consebir para un futuro cercano una vida de ocio y tranquilidad. Sabemos que nuestro país es joven y necesita mucho trabajo para gaarse la verdadera LIBERTAD. Y aquí estamos hablando tanto de las libertades individuales como de la colectiva de nuestro pueblo. Nuestra victoria, nuestra gloria estará en el trabajo, la educación y el esfuerzo para crecer como país independiente y soberano.

Desde un polo hasta el otro resuena
De la fama el sonoro clarín.
Y de América el nombre enseñado,
Les repite inmortales Oid:
¡Ya su trono dignísimo abrieron
Las provinvias unidas del Sud!
Y los libres del mundo reponde:
¡Al gran pueblo argentino, Salud!

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir:
Coronados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.

Nuestro desafío es que los laureles de los triunfos logrados por las generaciones pasadas permanezcan vigentes y que seamos capaces de añadir nuevos logros para nuestro presente y para la posteridad. Sepamos respetar la memoria de nuestros predecesores y honremos nuestra vida, este tiempo que se noh ha sido concedido sobre esta hermosa tierra argentina.


































 

 
 
 
 
 
 

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