20 de Junio – Día de la bandera PROMESA Y RENOVACIÓN    
  En nombre de cada uno de los estudiantes de los terceros años del nivel Polimodal, presentamos un texto escrito por Cintia De María, alumna de 3ºC.  
 

¿Qué representa la bandera para nosotros? Cuando somos chicos nos enseñan a respetarla, cada día cantarla y en lo alto admirarla.
Con el pasar de los años le hemos ido perdiendo el respeto que se merece, porque ya no cantamos con el entusiasmo, con las ganas como cuando éramos niños, o porque durante ese ratito en el cual tendríamos que cantarle o por lo menos estar callados, en vez de eso, estamos hablando, o riéndonos con un compañero. Esto tendría que cambiar.
Si le preguntamos a un niño que aún va al jardín qué es para el la bandera o si conoce alguna canción referida a ella. Seguramente hablará con amor y cantará hasta la última estrofa del himno nacional. Pero si en vez de preguntarle a ese niño le preguntáramos a un adolescente o a un adulto, algunos hablarían de la bandera como un objeto, y de seguro ya habrán olvidado el significado, y la letra de su canción, el amor que significa y lo que representa en verdad: ese orgullo de saber que somos argentinos y que si algún día pisamos un suelo extranjero con el sólo hecho de verla izada en alguna embajada o en cualquier otro lugar se nos erizará la piel, porque es nuestra, porque es ella misma quien nos dice que somos argentinos.

Palabras de la Profesora Silvia Arias.
Hoy en todo el ámbito de la patria flamea la Bandera de Belgrano, porque en esta fecha todos los hombres y las instituciones del país se identifican en un verbo que se hace vida en el hombre; un argentino de excepción cuya vida fue siembra y ejemplo, muchas veces por el dolor y la derrota que lo hicieron más grande y generoso, en la abnegada lucha por su ideal de fe y democracia.
La patria entera, los argentinos todos, los pueblos de la república elevan hoy su mirada al paño celeste y blanco de la bandera que es el mismo que onduló por primera vez al soplo de la brisa criolla el 27 de febrero de 1812.
La historia comenzaba a escribirse y en aquellas páginas de un auténtico patriotismo siempre hubo una generación de hombres, dispuestos a defenderla y a enaltecerla, paseándola airosa por entre los riscos y las quebradas, los ríos y las llanuras, incluso más allá de los andes y de los mares.
Volvamos nuestra mirada y pensamientos en las jornadas que vivieron nuestros antepasados que sacrificaron todo para legarnos esta patria llena de promesas y posibilidades.
Nosotros, argentinos de hoy, en este día patriótico, debemos reflexionar ante el hecho que recordamos. Nuestra patria nació con la bandera y surgió de un patriota, de un ciudadano ilustre y el más civil de los militares y el más virtuoso de los civiles que creó el símbolo sin caracteres bélicos, ni rencores, ni odio, ni ambicioso de predominio.
“La bandera debe ser izada con manos limpias, como el himno debe ser cantado por bocas muy puras, porque: la bandera es un himno que flota y el himno es una bandera que canta.”

Ni la virtud ni los talentos tienen precio, ni pueden compensarse con dinero sin degradarlos.
Me glorío de no haber engañado jamás a ningún hombre y de haber precedido constantemente por el sendero de la razón y de la justicia, a pesar de haber conocido la ingratitud.
No busco glorias, sino la unión de los americanos y la prosperidad de la patria.
Deseo que todos sepan el bien para alegrarse, y el mal para remediarlo, si aman a su patria; así que nada oculto ni ocultaré jamás.
El miedo sólo sirve para perderlo todo.
La agricultura es la madre fecunda que proporciona todas las materias primeras que dan movimiento a las artes y al comercio.

Trabajaré siempre para mi patria poniendo mi voluntad, no incertidumbre; método, no desorden; constancia, no improvisación; firmeza, no blandura; magnanimidad, no condescendencia.

Sirvo a la patria sin otro objeto que el de verla constituida, ése es el premio al que aspiro.
A quien procede con honradez, nada debe alterarle. He hecho cuanto he podido y jamás he faltado a mi palabra.
Parece que la injusticia tiene en nosotros más abrigo que la justicia. Pero yo me río, y sigo mi camino.
El honor y el premio son los resortes para que no se adormezca el espíritu del hombre.

Nadie me separará de los principios que adopté cuando me decidí a buscar la libertad de la patria amada, y como éste solo es mi objeto, no las glorias, no los honores, no los empleos, no los intereses, estoy cierto de que seré constante en seguirlos.




Ramiro Navarro, de 3ºA, leyó las palabras de Cintia en el acto.









 
 
La escuela otorgó a los alumnos un presente para recordar un día tan importante, una bandera con un pensamiento de Belgrano.
 
 
Daniel Rolla dirigió a los alumnos una reflexión sobre la revalorización de los derechos humanos.

Autoridades de CEMESA sortearon libros entre los alumnos al final del acto.
 
   
 
 
 

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